Recogidas de residuos demasiado frecuentes: cómo saber si estás pagando de más
Las recogidas de residuos representan una parte importante del coste de gestión de muchas empresas. El problema es que la frecuencia contratada suele mantenerse durante años sin comprobar si cada vehículo está retirando realmente una cantidad eficiente de material.
Esto ocurre especialmente con cartón, film y envases. Un contenedor puede estar completamente lleno y transportar pocos kilos porque una gran parte de su capacidad está ocupada por aire.
Por eso, antes de añadir otra recogida semanal conviene analizar cuánto material sale en cada servicio, cuánto cuesta esa retirada y qué provoca que el contenedor se llene tan rápido.
Un contenedor lleno no siempre está bien aprovechado
El volumen visual engaña. Una caja vacía conserva prácticamente las dimensiones que tenía cuando contenía producto. El film plástico vuelve a expandirse después de introducirlo en una bolsa y los envases vacíos contienen principalmente aire.
La métrica más útil es:
Peso medio por recogida = kilos retirados ÷ número de servicios
Si durante un mes una empresa entrega 4.000 kg de cartón mediante ocho retiradas, está enviando una media de 500 kg en cada una. Si mediante compactación pudiera acumular aproximadamente 1.000 kg antes de solicitar la salida, el mismo material necesitaría cuatro transportes en lugar de ocho.
El ejemplo debe sustituirse por datos reales, pero muestra dónde se encuentra el ahorro.
Qué estás pagando en cada retirada
El coste no se limita al precio del gestor. Un vehículo necesita acceder a las instalaciones, puede ocupar un muelle de carga y necesita coordinación con el personal interno. En empresas con elevada actividad, una retirada también puede coincidir con una recepción de mercancía y generar esperas.
Por eso es útil incorporar este dato al cálculo del coste anual real de los residuos.
Compactar para retirar por peso y no por volumen
La compactación cambia la lógica del sistema. En lugar de llamar al gestor cuando ya no caben más cajas, la empresa puede producir balas y solicitar la retirada cuando existe suficiente peso acumulado.
Una V8 puede encajar en negocios con cantidades moderadas. Para mayores volúmenes, la V16 o la V50 permiten aumentar el peso por bala.
En una operación logística continua, una H60A o una H80 permiten procesar volúmenes mucho mayores.
La solución no siempre es comprar una máquina
Si la empresa genera poco material y las retiradas ya aprovechan correctamente los vehículos, compactar puede no ofrecer un retorno suficiente. La decisión debe compararse con el coste total del equipo: compra o alquiler, mantenimiento, energía, flejes y tiempo de operación.
La legislación española y europea prioriza la prevención, reutilización y reciclaje dentro de la jerarquía de residuos. Mejorar la separación y la logística ayuda a facilitar la valorización, pero una máquina solo tiene sentido cuando mejora realmente el sistema. Puede consultarse la Directiva Marco de Residuos de la UE y la Ley 7/2022.
Recogidas de residuos: el dato que deberías empezar a controlar
Las recogidas de residuos deberían organizarse para aprovechar al máximo cada transporte. Si actualmente se retiran materiales con mucho volumen y poco peso, una parte del coste no corresponde al residuo, sino al aire que ocupa dentro del contenedor.
En LCC analizamos el peso real, la frecuencia, el material y el espacio antes de recomendar una solución.
Solicita un estudio a medida y comprueba si puedes reducir recogidas sin aumentar el almacén.
Preguntas frecuentes sobre recogidas de residuos
¿Cómo saber si hago demasiadas recogidas?
Calcula el peso medio por retirada. Muchas recogidas con poco peso suelen indicar que el residuo está ocupando demasiado volumen.
¿Qué materiales suelen provocar más retiradas?
Cartón, film, envases ligeros, big bags y otros materiales con baja densidad.
¿Una compactadora reduce las recogidas?
Puede hacerlo al permitir almacenar más kilos en la misma superficie y esperar a disponer de una carga más eficiente.
¿Cómo calculo el ahorro?
Compara las recogidas, alquiler de contenedores, espacio y horas de trabajo actuales con todos los costes del sistema compactado.
¿Siempre compensa instalar una compactadora?
No. El volumen y el ahorro potencial deben justificar la inversión o el coste de alquiler.








