Vuelta a la actividad: cómo reorganizar la gestión de residuos después del verano
La gestión residuos septiembre puede convertirse en un problema operativo en cuestión de días. Después de agosto, muchas empresas recuperan producción, personal, entradas de mercancía y preparación de pedidos prácticamente al mismo tiempo. El sistema que funcionaba con una actividad reducida puede quedarse corto en cuanto vuelve el ritmo habitual.
El error más frecuente es esperar a que aparezcan los primeros desbordamientos para reaccionar. Para entonces, el cartón ya ocupa zonas de recepción, el film llena contenedores y las recogidas extraordinarias empiezan a convertirse en una solución recurrente.
Septiembre debería funcionar como un punto de revisión. No necesariamente para cambiar todo el sistema, sino para comprobar si los volúmenes, recorridos, frecuencias de retirada y equipos siguen ajustados a la realidad actual de la empresa.
Por qué septiembre cambia la gestión de residuos
En retail, logística, industria o alimentación, la actividad puede pasar de un ritmo reducido a una operativa prácticamente completa en pocos días. La llegada de nuevas mercancías genera cartón y film; la reactivación de las líneas aumenta los residuos de producción; y las campañas del último trimestre elevan el stock y las expediciones.
La consecuencia es sencilla: se generan más residuos, pero el espacio disponible para gestionarlos sigue siendo el mismo.
Además, la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular refuerza la prevención, la separación y la correcta gestión de los distintos flujos. El PEMAR 2025-2035 insiste además en avanzar hacia sistemas que favorezcan la recogida separada y la valorización.
Empieza por comparar septiembre con tu actividad real
Antes de contratar otro contenedor conviene revisar qué ha cambiado. Número de pedidos, turnos, entradas de mercancía, nuevas líneas o campañas previstas son datos mucho más útiles que limitarse a observar cuántas veces se llena un recipiente.
También conviene revisar las facturas del gestor y los tickets de pesaje. Si el número de retiradas aumenta, pero el peso medio por servicio continúa siendo bajo, probablemente el problema sea el volumen.
Esto ocurre especialmente con el cartón y el film, dos materiales que pueden llenar una zona de almacenamiento sin representar demasiados kilos.
Revisa cuánto peso sale en cada recogida
Una métrica muy sencilla permite detectar rápidamente un problema:
Peso medio por recogida = peso total retirado ÷ número de recogidas
Un contenedor puede estar visualmente lleno y, sin embargo, transportar una carga poco eficiente si contiene cajas sin compactar o grandes cantidades de film suelto.
Antes de aumentar la frecuencia, puede ser más rentable estudiar cómo reducir las recogidas de residuos aumentando el peso de cada retirada.
El recorrido interno también cuesta dinero
La vuelta a la actividad puede hacer visibles problemas que durante agosto apenas se percibían. Si una persona tiene que atravesar varias veces una nave con cajas vacías, el coste de ese recorrido crece al mismo ritmo que el número de pedidos.
El residuo debería seguir el recorrido más corto posible entre el punto donde se genera y el punto donde se almacena o compacta. Cuando una caja se pliega, se apila, se traslada a una jaula y después vuelve a manipularse para introducirla en un contenedor, existe margen de mejora.
Compactar antes de almacenar
Cuando el problema principal es el volumen de cartón o plástico, la compactación permite almacenar más material sin ampliar la superficie dedicada a residuos.
Para volúmenes moderados, una prensa vertical V8 genera balas de aproximadamente 100-180 kg y ocupa una superficie contenida. Cuando la generación aumenta, la V16 puede producir balas de hasta unos 300 kg.
En grandes superficies o industrias con volúmenes elevados, la V50 permite trabajar con balas de mayor densidad. Para flujos continuos, una H60A puede procesar entre 2 y 4 toneladas por hora según las especificaciones del equipo.
La máquina debe elegirse después de medir el material, el volumen por turno y el espacio. Una prensa demasiado pequeña puede convertirse en otro cuello de botella y una demasiado grande puede quedar infrautilizada.
Qué revisar durante las primeras semanas
No hace falta implantar un cuadro de mando complejo. Es suficiente con controlar el peso retirado, número de recogidas, espacio ocupado, horas de manipulación y presencia de residuos fuera de su zona asignada.
Estos datos permiten detectar rápidamente si septiembre está desbordando el sistema. Si quieres profundizar, puedes utilizar los 10 indicadores para medir si la gestión de residuos es realmente eficiente.
Gestión residuos septiembre: corregir antes del último trimestre
La gestión residuos septiembre debería servir para preparar la operativa antes de los meses de mayor presión del final de año. Si ya existen recogidas excesivas, falta de espacio o demasiado tiempo de manipulación, Black Friday y Navidad probablemente amplificarán el problema.
En LCC – Lean Compacting Company analizamos el tipo de residuo, el volumen, los recorridos internos y la frecuencia de retirada para identificar qué cambios pueden mejorar la operativa.
Solicita un estudio a medida y comprueba si tu sistema está preparado para recuperar el ritmo de actividad sin aumentar innecesariamente el espacio ni las recogidas.
Preguntas frecuentes sobre la gestión de residuos en septiembre
¿Por qué aumenta la generación de residuos en septiembre?
Porque muchas empresas recuperan simultáneamente producción, entradas de mercancía, personal y preparación de pedidos después del verano.
¿Qué residuos suelen provocar más problemas?
El cartón y el film plástico suelen ser los primeros en saturar el espacio por su baja densidad y el elevado volumen que ocupan.
¿Cómo saber si las recogidas son demasiado frecuentes?
Calcula el peso medio por retirada. Si realizas muchos servicios con poco peso, puede existir margen para compactar y aprovechar mejor cada transporte.
¿Cuándo puede ayudar una compactadora?
Cuando cartón, film u otros materiales compatibles ocupan demasiado espacio, llenan rápidamente los contenedores o provocan recogidas frecuentes.
¿Qué datos debería revisar una empresa en septiembre?
Volumen y peso por material, número de recogidas, peso por retirada, horas de manipulación, espacio ocupado e incidencias de separación.








